Un pan indio: el Chapati

Hola Panarras. Un día más, intentamos escapar de compejidades panificadoras y os traemos un pan sencillo, sin fermentaciones, y rápido. Nada que requiera planificaciones o materiales que podáis no tener. Además, es exótico: un pan indio: el Chapati.

chapati
chapati

Es, por supuesto, el complemento perfecto de cualquier curry o plato indio, pero también de hummus, tajín, tzatziki o cualquier salsa o crema que no queráis dejar en el plato 🙂

Como podéis apreciar en las fotos, el chapati es un pan con forma de torta más o menos redonda, que no lleva levadura y no fermenta. Si somos ortodoxos, debería tener unos 12 centímetros de diámetro y, de nuevo, siendo ortodoxos, se come partiéndolo en trozos del tamaño de un bocado, acompañando la comida. En otras palabras: no por ser una torta se come el chapati como una tortilla mexicana. La idea no es enrollar la comida como si fuera un taco, sino trocear el chapati. De hecho, os sorprenderá saber que hay toda una etiqueta sobre cómo trocearlo, ya que, de acuerdo con las costumbres indias, sólo debe tocarse con la mano derecha, y nunca con el dedo índice.

Fácil de hacer, difícil de comer, pensaréis. Nada más lejos. Yo, que no me pongo nunca turbante, troceo los chapati como mejor me parece 🙂 ¡Vamos con ello!

INGREDIENTES:

  • 350 g de harina de espelta integral (también sirve de trigo integral, semiintegral o incluso blanca, aunque esto último no es lo suyo…)
  • 210 g de agua
  • 4 g de sal
  • 50 ml de aceite vegetal (girasol, sésamo… u oliva, claro)
  • OPCIONAL, para la VARIACIÓN: una cucharada sopera rasa de hinojo

Y el BAKING OF…

  1. Mezclad la harina, la sal y el agua en un bol. Amalgamadlo bien, y dejadlo reposar 15 minutos.

    masa amalgamada
    harina y agua amalgamadas, previo al amasado
  2. Tras los 15 minutos, amasad la mezcla suavemente. Veréis que, con los 15 minutos de reposo que le dimos, la harina se habrá hidratado y será facilísimo manejarla (es una masa hidratada al 60%, y no debería pegarse, ni nada). Plegadla sobre sí misma suavemente y de forma repetida hasta que veáis que no quedan grumos ni elementos secos. Os quedará una bola así.

    amasada
    masa suavemente amasada
  3. Echad el aceite en el bol en el que veníais trabajando, meted la bola de masa y giradla sobre el aceite lentamente hasta que veáis que ha absorbido todo el aceite. Es cuestión de apenas un minuto, ya lo veréis. Mi recomendación es que no uséis las dos manos: siempre viene bien tener una mano limpia para abrir el grifo y lavaros 🙂

    masa aceitosa
    Así queda la masa tras absorber el aceite
  4. Dejad la masa reposar un rato (10 minutos, o así) para que el aceite termine de penetrar en la bola de masa.
  5. Dividid la masa en 8 porciones de 70 gramos y haced bolitas, así.

    bolas de masa
    bolas de masa
  6. Aplanad las bolas, usando un rodillo de modo que forméis una torta circular o, si queréis hacerlo a lo indio, pasaos la masa de mano a mano, como en la foto, y veréis cómo se van extendiendo los chapatis hasta alcanzar la medida aproximada de 12 centímetros de diámetro.

    extendiendo chapati
    A medida que os lo pasáis de mano a mano, la torta se va extendiendo
  7. Golpead las tortitas con los dedos, agujereándolas levemente con las uñas, o pinchadlas para que, cuando las horneemos, no se hinchen. Más o menos, como en la foto.

    agujereamos el chapati
    clavamos los dedos y las uñas, y hacemos pequeños agujeros, así
  8. Pasadlos por una sartén muy caliente. con cuidado de que no se os quemen. Es muy, muy fácil, ya que, al llevar aceite, la masa no se pega y puede verse perfectamente en la torta el cambio de color que indica que es el momento de darles la vuelta. Hacedlos por los dos lados e idlas guardando entre paños a medida que los vayáis haciendo, para que conserven el calor.
cociendo el chapati
cociendo el chapati

VARIACIÓN: totalmente recomendable: al principio de todo, moled el hinojo en un almirez y echadlo en el paso 1. Lo demás, todo igual. ¡Veréis que el toque de hinojo os deja unos chapati absolutamente incomparables!

¡A comer! Y ya sabéis: nos encanta que nos contéis cómo os ha ido con vuestros panes así que, si os animáis a hacer esta receta, contadnos, o mandadnos una foto para compartirla en nuestra página de Facebook.

Cuidaos mucho, que sois el futuro.

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