Taralli pugliesi

Hola panarras. Como no todo en esta vida va a ser pan de masa madre con fermentaciones supercalifrigilísticasexpialidosas, hoy vamos a marcarnos unos taralli de la Puglia (esa región de Italia, abajo del todo) que valen para todo: abrebocas, tentación de entrehoras, complemento de humus, tajín, queso de untar o lo que a cada uno más le pueda apetecer… bueno: ya vais viendo por dónde voy 🙂

Los taralli son algo parecido a los picos de pan. Se trata de un pan sin levadura, sin fermentación (masa muerta, vamos), crujientito y absolutamente delicioso. Aviso a los histéricos de la cintura estrecha: si empiezas a tomar taralli, no paras hasta que no quedan.

Taralli
Taralli

Como es algo de lo más sencillo, no hay pasos previos ni nada que se les parezca. ¡Vamos con ello!

INGREDIENTES

  • 500 g de harina de trigo normal
  • 125 g de aceite de oliva virgen extra (no racaneéis con peor aceite, porque no salen taralli como Dios manda)
  • 10 g de sal
  • 200 g de vino blanco seco; e
  • hinojo molido, a voluntad (al que no le guste, que lo sustituya por pimienta negra molida) Si lo de «a voluntad» os irrita, echad una cucharada de las de café… que hay que ver cómo sois, pero luego no me digáis que querríais haberle echado más o menos 🙂

BAKING OF…

  1. Mezclad bien todos los ingredientes hasta formar una masa compacta (más compacta que la del pan) y algo oleosa. Dadle caña. Que quede amasadita.
  2. Dejadla en un bol media horita, que ella se relaja sola.
  3. Id tomando trozos de la bola para hacer rollitos (o churritos) largos, como si hiciéseis grissini. ¿De qué ancho? Pues de algo menos del ancho de vuestro dedo meñique. Si tenéis manos de troll, pensad en el meñique de una persona normal 🙂

    palito
    más o menos así…
  4. Id cortando los churritos largos que habéis hecho en trozos de 7 u 8 cm de longitud.
  5. Haced con ellos circulitos uniéndolos por sus extremos, o formas más tirando a lágrima, como en la foto. En Puglia se encuentran taralli con las dos formas. Mientras hacéis estos circulitos, id poniendo una buena perola de agua a hervir.

    la forma de los taralli
    la forma de los taralli
  6. Id echando los taralli al agua hirviendo, de 12 en 12, o de 15 en 15 y, nada más floten, sacadlos con un colador y dejadlos en un paño de algodón que tengáis a mano.
    sacad los taralli cuendo floten
    sacad los taralli cuendo floten

    Cuando estén fríos, idlos disponiendo sobre una bandeja de horno con papel de horno. Cuando tengáis la bandeja llena, idlos horneando como os digo a continuación.

    antes de hornearlos
    antes de hornearlos
  7. Cocción: horno a 200º, debidamente precalentado, sin vapor. Calor arriba y abajo (hoy os dejo, si queréis, que le pongáis el ventilador), y los horneáis una media hora (hasta que estén doraditos). Id sacándolos del horno a medida que progresen, y dejad que se enfríen antes de coméroslos.

Los taralli bien guardados en una lata duran más de una semana en perfectísimo y crujiente estado. Ya veréis qué ricos con un buen hummus, como por ejemplo, el humus de remolacha de Margot – Cosas de la Vida (tenéis la receta AQUI) o el humus de pesto vegano que hacen en Danza de Fogones (tenéis la receta AQUÍ).

A disfrutar, panarras. Y ya sabéis: contadme cómo os ha ido aquí, en Pan para Hoy o en nuestra página de Facebook.

Cuidaos mucho, que sois el futuro.

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2 comentarios

    • Jaja, eso me pasa a mí: que me los como como si fueran pipas, los 100 que salen en una tarde!
      Me encanta la idea de hacerlos con vino tinto, como he visto que propones en tu blog. Además, veo que tu masa lleva levadura, mientras que la mía no.
      Este puente del Pilar igual me animo y los hago 🙂
      Besos!

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