Hola Panaderos. Hoy os traigo un pan exótico de notas domésticas. Las Mallorcas de Puerto Rico. Estos panecillos dulces provienen, como os digo, de Puerto Rico, pero deben su nombre a una interpretación americana de la ensaimada y que nos da como resultado algo parecido (remotamente, debo decir) a una ensaimada típica de Mallorca.

La masa es fácil de trabajar, y el resultado es una masa que recuerda vagamente a la de la ensaimada. Su elaboración es parecida a la de la ensaimada, pero sin llegar ni al tamaño de ésta, ni al extremo de finura en el trabajo que la ensaimada requiere. Tampoco lleva relleno, pero si, una vez hechas, las abrís con un cuchillo y las rellenáis de nata, vais a alucinar.
Por último, deciros sólo que, aunque puede hacerse, al igual que la ensaimada, con manteca de cerdo, yo prefiero hacerlas con mantequilla, porque tiene más sabor y pone en menos riesgo mi salud cardiovascular 🙂
Vamos con los INGREDIENTES para 12 ó 13 bollitos:
- 710 g de harina blanca panificable (no hace falta que sea de fuerza)
- 10 g de levadura fresca de panadero
- 7g de sal
- 225 ml de leche
- 4 huevos
- 120 g de azúcar
- 140 g de mantequilla (blanda, no fundida); y
- 80 g de mantequilla fundida (que necesitaréis a media elaboración)
Vamos con el BAKING OF…
Para hacer este pan, usad un robot de cocina. A mano es una lo-cu-ra.
- Poned los huevos, la leche y el azúcar en un bol y batid vigorosamente, hasta que esté espumoso y el azúcar esté totalmente disuelto.
- Mezclad la harina, la levadura y la sal, y luego añadidle la mezcla del punto anterior. Amasad a velocidad media durante unos cinco minutos, hasta que veáis que la masa está más o menos desarrollada y que, aunque aún se pega, se suelta de los bordes del bol.
- Id incorporando los 140 g de mantequilla a trozos pequeños mientras seguís amasando a velocidad media. Cuando la mantequilla esté totalmente incorporada a la masa, parad, sacad y bolead la masa y metedla en un bol previamente untado de mantequilla. Dejadla de 1 hora y 45 minutos a 2 horas, bien tapada con un film, a temperatura ambiente. Veréis que dobla su tamaño.
- Cuando veáis que queda poco para que la masa esté fermentada, fundid la mantequilla que habíamos reservado para fundir, en el microondas o al baño maría.
- Dividid la masa en dos y, con la ayuda de un rodillo, extended cada mitad formando un rectángulo. Que no os quede la masa muy gruesa. Mirad la foto. Idealmente, el borde largo de cada rectángulo debería ser paralelo al borde de la encimera de la cocina.

estiramos con rodillo Si, como sería normal, no os caben las dos mitades a la vez en vuestra superficie de trabajo, haced primero una y luego la otra, dejando siempre cubierta con un film la masa que no estéis trabajando.
- Con la ayuda de un pincel, «pintad» de mantequilla toda la masa que habéis extendido, dejando sólo un borde (de los largos, el más alejado de vosotros) sin pintar.
- Enrollad la masa empezando por el lado más próximo a vosotros y yendo hacia el lado «seco – sin pintar» de mantequilla.

enrollamos la masa Cuando hayáis terminado de enrollarlo, pellizcad el cierre de la masa, para que quede bien sellado.
- Trocead cada rollo en seis o siete trozos iguales. Tomad cada rollito y, suavemente, rodadlo por la encimera (en el sentido en el que está enrollado) para extenderlo hasta que tenga unos 20 cm, y un grosor uniforme.
- Enrolla cada uno de los rollitos para formar las Mallorcas como en las fotos. Dejadlas sobre una bandeja de horno previamente cubierta de papel de horno, cubridlas sin mucha tensión con un film, y dejadlas subir de una hora y media a dos horas.
- Cuando estén, horneadlos a 180º de 12 a 15 minutos, hasta que estén doraditos.
- Sacad las mallorcas, dejadlas enfriar en una rejilla y espolvoreadla con azúcar glas.
Disfrutadlas mucho. Están buenas solas, o rellenas de lo que queráis. Ideales para desayunar (se conservan bien, por la matequilla) o para cualquier postre o merienda.
Si os animáis a hacerlas, mandadnos una foto para nuestra página de Facebook.
Y cuidaos mucho, que sois el futuro.






